Saturday, November 25, 2006

Mi Cumpleaños

Por esas cosas de la vida cuando uno sale a “estudiar” a otras partes tiene más vacaciones que si se quedara en casa, como es lo que me tocó a mí. La escuela paró de funcionar el día 28 de octubre hasta el 5 de noviembre, así que con Israel nos fuimos a recorrer Italia. Como los pasajes “baratos” tienen una variación de precio increíble elegimos irnos el jueves 26 porque era mucho más económico que irse el sábado (sabíamos que perder 2 días de clases era algo extremadamente difícil pero asumimos las consecuencias).
El día antes del viaje un amigo español (Quique) pasó por mi ventana y me mostró los libros que se había comprado para estudiar francés. A mi me gustó mucho uno en especial así que le pedí que me dijera dónde lo había comprado y hasta me hizo un dibujo, ya que yo sólo contaba con 20 minutos libres mientras tenía que esperar el bus que me llevara al aeropuerto para nuestro viaje. Cuando llegamos con Isra a la plaza en donde teníamos que esperar yo le digo: “espérame aquí que voy a comprar un libro y vuelvo”, pensando en que llevarme un libro para estudiar esa lengua en las horas de los viajes sería una idea perfecta, aunque más tarde la vida me demostró que con lo cansado que uno va después de recorrer todo lo que puede, en los viajes no lee… duerme!.
En el momento en que me iba para la tienda Israel me dice: “Espera, te tengo que entregar algo que te mandó Quique” y me pasa el libro que me había gustado con una dedicatoria en la primera página por mi cumpleaños. Realmente para mí fue algo super inesperado y que realmente me emocionó. Aquí, cuando alguien está de cumpleaños se le regala alguna cosa entre todos, pero que a la vez es más simbólico que nada, por lo que recibir un regalo personal y dedicado fue algo que no creo que olvide.

El día de mi cumpleaños…

El 30 de octubre teníamos que viajar de Milán a Venecia, así que nos levantamos tempranito por la mañana para hacer el trayecto. Ahí me saludan amablemente los tíos que nos estaban alojando en la ciudad de la moda y me regalan un vino por la fecha. Después de lo bien que nos habían atendido y todos los paseos que nos habían dado ya me daba vergüenza que me sigan regalando cosas, pero los corazones de estos tíos (que son amigos de los papás de Isra, o sea, no tienen absolutamente ningún parentesco conmigo) son mucho más grande que lo habitual así que acepté y me fui muy alegre y con el mejor recuerdo de mi paso por allá.
Ya en Venecia se me ocurrió esperar hasta que fuera bien tarde para llamar a mi casa, con la idea de encontrar a todas mi familia ahí. Tenía una tarjeta de 300 minutos para hablar con Chile, a la que le quedaban por lo menos 100, pero por esas cosas de los negocios, si uno llama desde un teléfono público la cantidad se divide por 10, con lo que se me cortó la llamada después de 10 minutos de hablar con mi mamá y no pude hablar con nadie más, ni mi papá, ni mi abuela, ni mis hermanos… Como ya era tarde todas las tiendas estaban cerradas y no podía comprar otra tarjeta estafadora y la tarjeta de crédito francesa no me la reconocía el teléfono, así que me quedé con las ganas de hablar con el resto. En resumen, en mi cumpleaños me saludaron sólo 4 personas (los 2 tíos, Israel y mi mamá) y ni siquiera vi una torta en foto.

Mi vuelta a Brest.

Con todo lo cansado y desanimado que venía del viaje de retorno de Italia por lo contado en el post anterior, cuando llegué a mi pieza, me puse a ordenar y lavar las cosas para que todo vuelva a la normalidad. Fue después de eso que encendí mi computador para llamar a mi casa y contarles mis penas del viaje. Obviamente habiendo pasado 10 días sin encender el computador tenía que hacer una visita obligada a mi correo electrónico para saber si había novedades. Cual fue mi sorpresa (de las que uno dice: “mierda!”) cuando vi que tenía más de 250 mails sin leer. Entre los de la escuela de acá, de la universidad de Chile y los personales tenía para leer hasta las próximas vacaciones, así que me decidí a hacer una limpieza rápida por el asunto del mensaje:
- Si tenía pinta de ser cadena -> se borraba.
- Si tenía pinta de ser urgente -> se leía.
- Si no era ni una ni otra -> se dejaba para después de leer los urgentes.

Con mi limpieza express logré reducir los 250 correos en alrededor de 100, pero mi sensación de “lata” por tener tantos cambió favorablemente al ver que más de 30 eran para desearme un feliz cumpleaños.
Realmente cuando uno está lejos, el sentirse recordado por los amigos es un placer inexplicable, así que solo me queda agradecer a todos y cada uno de los que se acordaron (el mismo día o con algún retraso) y me saludaron como se les ocurrió (mail, post en este blog, recados con mis hermanos, etc).
Como tenía tantos mails me dije a mi mismo: “oye yo mismo: tienes que darte el tiempo para responderles a todos”. Lamentablemente me fue imposible, ya que sólo terminé de leerlos el día 7 u 8 de noviembre y si ahí me ponía a escribir una respuesta personal para cada uno todavía estaría en eso. Así que decidí escribir una respuesta “rápida” general para todos (este post) pero por eso de que el tiempo avanza más rápido de lo que parece ya ha pasado algunas semanas y todavía no lo termino, todo por culpa de esta maldita escuela que no te deja tiempo para nada. Cuando no hay fiesta hay campeonato Inter-edificios, cuando no hay muestra de magia hay películas, cuando no hay fútbol hay volley, cuando no hay ping-pong hay kayac, etc, etc, etc.

Bueno, la cosa es que realmente estoy muy agradecido de ustedes aunque no lo haya demostrado personalmente. Espero me perdonen, y sepan que me han subido harto el ánimo y me recuerda lo valiosos que son.

Saludos a todos,

1 Comments:

At 9:17 AM, Anonymous Anonymous said...

Hola Larguitooooo!!!

q lata q no tuviste tortita!...pro filoo!...q mejor q conociendo lugares pa pasar el cumple!

mil bsitos pa ti y muxa fuerza!!......ojalá te ste yendo la rax!
sigan krreteando harto!!..jaajjaa...=)...bah!.."studiando"..ajjajajaa...;)

besosososss.....=D

 

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